Un estudio del Centre de Recerca Biomédica, en colaboración con un grupo de científicos de Marsella, revela que la proteína HPBP es efectiva para ralentizar el desarrollo del VIH
MóNICA JUST
El equipo reusense, con Jordi Camps al fondo de la imagen. - DT
Nuevo avance para la lucha contra el sida. El Centre de Recerca Biomèdica de Reus, junto con un grupo de investigadores de Marsella, acaba de descubrir que una proteína hallada recientemente por el equipo francés –conocida como HPBP– es efectiva como tratamiento para inhibir la transcripción del VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana), es decir, para frenar la multiplicación de material genético y ralentizar el desarrollo del sida.
Este avance científico significará un paso de gigante en el tratamiento de la enfermedad, y precisamente por este motivo los investigadores médicos esperan que desde la industria farmacéutica realicen el próximo paso lo más pronto posible y lo conviertan en un fármaco. «El medicamento no sustituiría a los ya existentes. Sería un complemento, pero ayudaría a ralentizar el desarrollo del virus y, consecuentemente, a mejorar la calidad de vida de los pacientes», explicaba al Diari Jordi Camps, el investigador del grupo reusense que ha encabezado este proyecto.
Los trabajos empezaron hace un año, cuando desde el Centre de Recerca Biomèdica se pusieron en contacto con el equipo de Marsella para tratar de descubrir si la proteína guardaba relación con el VIH. Y fue entonces cuando se detectó que los pacientes infectados respondían mejor al tratamiento. «Incubamos la HPBP en algunas células infectadas y vimos cómo se frenaba la transcripción del virus», añadía Camps.
Ahora, la prestigiosa revista especializada Plos One ya ha dado a conocer este avance en su última publicación, para difundirlo entre la comunidad científica internacional.
En el olvido
El investigador cree que este avance ha llegado en un momento clave, en que la presencia del sida en la sociedad sigue creciendo y, por contra, se convierte en el gran olvidado. A pesar de reconocer que hoy ya no es una enfermedad con altos niveles de mortalidad y que los pacientes pueden llevar una vida relativamente normal, Jordi Camps quiere recordar que existen otras consecuencias, como el envejecimiento prematuro y las enfermedades asociadas a éste. De hecho, los datos hablan por sí solos: en el área de Reus ahora hay unas 500 personas con VIH y cada año se detectan medio centenar de nuevos casos.
Además, en datos de 2008, España era el cuarto país de la Unión Europea con una incidencia de sida más alta, sólo por detrás de Estonia, Letonia y Portugal.